Recogí a un Niño Milagroso
Él fue rechazado por todos por su extraña habilidad y señalado como portador de desgracias. En su soledad, solo esperaba un gesto de compasión. Entonces, una mujer rompió la barrera del miedo y lo acogió pese a las advertencias. Él, agradecido, le devolvió la luz, la calma y la fuerza. Pero su don no solo curaba heridas visibles, también podía torcer el destino y reescribir la suerte de quienes amaba.